AVANTE Talks Breakfast pone el foco en los desafíos del emprendimiento en Guinea Ecuatorial

La conversación sobre el futuro económico de Guinea Ecuatorial volvió a situarse esta semana en el centro del debate empresarial. La segunda edición de AVANTE Talks Breakfast reunió el pasado 20 de mayo en el Hotel Anda China de Malabo a empresarios, emprendedores, directivos e instituciones para analizar uno de los grandes retos del país: cómo construir un ecosistema emprendedor sostenible capaz de generar empleo, innovación y crecimiento económico real.
El encuentro, impulsado por AVANTE como un espacio de diálogo estratégico, consolida una iniciativa que busca conectar a actores del sector privado y promover conversaciones de alto valor sobre liderazgo, empresa y desarrollo nacional. La primera edición, celebrada el 25 de marzo de 2026 bajo el lema “Mujeres líderes: innovación y transformación desde la perspectiva femenina”, estuvo centrada en el liderazgo femenino y contó con la participación de M. Dolores Tung Eyang, Angela Mba fundadora y CEO de Woomax y Silvia Carmen Ebang, directora de VidaSeguros EG.
En esta ocasión, el debate giró en torno al tema “Emprendimiento y startups: construyendo un ecosistema sostenible para el desarrollo del país”. La sesión reunió como panelistas a Rafael Mayer y Dionisia Alogo, mientras que la ponencia principal estuvo a cargo de César Bolobaha, fundador de Situcka.
Un ecosistema empresarial todavía fragmentado
Durante su intervención, César Bolobaha defendió que Guinea Ecuatorial aún no dispone de un ecosistema emprendedor plenamente integrado, aunque sí cuenta con condiciones estratégicas para desarrollarlo.

Según explicó, actualmente las instituciones trabajan de manera aislada y todavía no existe una conexión eficiente entre formación, financiación, logística y acompañamiento empresarial. Para el empresario, la construcción de un ecosistema sólido no ocurre de forma inmediata, sino que responde a un proceso gradual que requiere coordinación entre distintos actores públicos y privados.
Bolobaha señaló que el país posee ventajas importantes, entre ellas la estabilidad política, la ubicación geográfica estratégica, las infraestructuras existentes y los recursos naturales. “Sin paz no podemos hacer empresa”, afirmó durante el encuentro.
Sin embargo, advirtió que gran parte del sector privado formal continúa dependiendo del gasto público y de compañías vinculadas al sector petrolero, mientras que los emprendedores orientados a resolver necesidades cotidianas de la población siguen enfrentando más obstáculos para acceder al mercado y consolidar sus negocios.
La desconexión entre educación y mercado laboral
Uno de los puntos más críticos del debate estuvo relacionado con la formación académica y la falta de conexión entre el sistema educativo y las necesidades reales de la economía nacional.
Bolobaha cuestionó la sobreproducción de perfiles administrativos y de gestión frente a la escasez de técnicos especializados en áreas estratégicas para el desarrollo industrial y tecnológico.
“Tenemos que adaptar nuestras escuelas al área técnica”, sostuvo, defendiendo una mayor apuesta por disciplinas como matemáticas, física, química y tecnología.
El fundador de Situcka insistió además en que la innovación debe alinearse con los sectores prioritarios definidos dentro de la Agenda 2035, como agroindustria, pesca, energía, logística, construcción y turismo. En su opinión, el país no necesita replicar modelos tecnológicos externos desconectados de su realidad económica, sino impulsar soluciones prácticas vinculadas a sectores productivos concretos.
La falta de personal técnico cualificado fue otro de los ejemplos utilizados durante la conferencia. Bolobaha relató la experiencia de Situcka con bicicletas eléctricas financiadas a través de un proyecto de economía verde apoyado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Según explicó, la empresa no encontró mecánicos capacitados para garantizar el mantenimiento adecuado de los equipos, lo que provocó que muchas bicicletas terminaran fuera de servicio.
“Tenemos extranjeros trabajando en todos los talleres de la ciudad porque no hemos producido personal capacitado”, afirmó.
Financiación, riesgo y desconfianza institucional
El acceso a la financiación ocupó gran parte de las intervenciones de los ponentes. Rafael Mayer explicó que las dificultades no afectan únicamente a los emprendedores, sino también a las entidades financieras, que operan en un entorno marcado por el riesgo y la limitada seguridad jurídica.

“El acceso a la financiación es uno de los grandes problemas, pero desde el lado de la banca también existen riesgos”, señaló.
Mayer relató experiencias vinculadas a impagos y conflictos judiciales para ilustrar cómo la inseguridad institucional puede terminar frenando tanto la inversión nacional como la extranjera. Según afirmó, sin un sistema judicial independiente y eficiente resulta difícil generar confianza para atraer capital.
“La lentitud judicial y la inseguridad institucional terminan frenando la inversión”, sostuvo.
En paralelo, César Bolobaha defendió la necesidad de desarrollar una cultura de inversión privada en startups y propuso que profesionales con altos ingresos —especialmente vinculados al sector petrolero— puedan actuar como business angels financiando pequeños proyectos locales de alto potencial.
“Hay personas con capacidad económica para invertir en emprendimientos locales, pero todavía falta cultura empresarial y tolerancia al riesgo”, afirmó.
La ejecución como principal desafío
Más allá de las ideas y la planificación, ambos participantes coincidieron en que uno de los principales problemas del ecosistema emprendedor nacional reside en la ejecución.
Bolobaha aseguró que muchos proyectos fracasan no por falta de estrategia, sino por la incapacidad de ejecutar de manera disciplinada y constante.
“Planificamos muy bien, pero fallamos mucho en la ejecución”, afirmó.
El empresario insistió en que la confianza de los inversores no se construye únicamente con discursos o presentaciones, sino demostrando capacidad de trabajo, resiliencia y resultados sostenidos en el tiempo.
Según explicó, un emprendedor que logra mantenerse operativo durante años, adaptándose al mercado y resolviendo dificultades, reduce automáticamente la percepción de riesgo ante posibles inversores.
Redes de contactos y talento internacional
Otro de los temas destacados del encuentro fue el papel de las redes de contactos y del talento especializado dentro del desarrollo empresarial.
Mayer defendió que el mayor activo de un emprendedor no es únicamente el capital financiero, sino también su red profesional.
“Los contactos aceleran procesos, reducen costes y permiten resolver problemas operativos con rapidez”, explicó.
El empresario rechazó además la idea de que Guinea Ecuatorial pueda desarrollarse de forma aislada y defendió la necesidad de atraer talento internacional como parte del crecimiento económico del país.
“Los países no solo compiten por atraer capital; también compiten por atraer talento”, afirmó.
Avances en formalización, pero retos persistentes
Los panelistas reconocieron avances recientes en materia de formalización empresarial, especialmente gracias a la implementación de la ventanilla única y a la reducción del capital social mínimo necesario para constituir una empresa.
“Hoy es posible abrir una empresa con un capital social de 100.000 francos CFA”, destacaron.
No obstante, coincidieron en que las dificultades reales aparecen después de la creación formal del negocio, particularmente en aspectos fiscales, contables y administrativos.

Bolobaha insistió en que muchos emprendedores desconocen obligaciones básicas relacionadas con el IVA, las cotizaciones sociales o las declaraciones fiscales. Asimismo, reconoció públicamente uno de los errores más importantes que cometió durante sus primeros años como empresario: mezclar las finanzas personales con las de la empresa.
“El mayor error que cometí fue mezclar mis finanzas personales con las de la empresa”, confesó.
Según explicó, esa práctica terminó generando desorden contable y dificultó posteriormente el acceso a financiación e inversores.
Emprender sin desconectarse de la realidad
Durante el conversatorio también se abordó una cuestión frecuente entre los jóvenes emprendedores: si resulta recomendable abandonar un empleo estable para apostar completamente por un negocio propio.
Mayer defendió una posición más prudente, especialmente en contextos donde el acceso a financiación sigue siendo limitado. Según explicó, mantener un empleo puede convertirse en una herramienta para financiar gradualmente el crecimiento de un proyecto empresarial.
“Actualmente sigo trabajando a tiempo completo mientras desarrollo mi empresa”, afirmó.
Una transformación cultural pendiente
La jornada concluyó con una reflexión compartida entre los participantes: el emprendimiento en Guinea Ecuatorial no depende únicamente del capital o de las ideas innovadoras, sino de una transformación cultural más profunda basada en disciplina, formación técnica, cooperación y confianza institucional.
Para los ponentes, construir un ecosistema emprendedor sostenible exigirá no solo inversión, sino también fortalecer la educación técnica, mejorar el entorno jurídico y promover una cultura empresarial orientada a la ejecución y la colaboración.
“La innovación no es un eslogan ni una campaña. Es una disciplina colectiva que exige coherencia estratégica, capacidad institucional, recursos humanos y persistencia”, concluyó César Bolobaha.
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