Los precios de producción industrial en Camerún registraron una caída interanual del 3 % en el tercer trimestre de 2025, impulsada principalmente por el sector extractivo. Esta evolución, confirmada por el Instituto Nacional de Estadística (INS), señala un cambio de tendencia tras varios trimestres de presión sobre los costes y abre la puerta a una moderación futura de los precios al consumidor.

El Índice de Precios de Producción Industrial (IPPI) de Camerún mostró en el tercer trimestre de 2025 una contracción interanual del 3 %, reflejando una reducción significativa de los costes de producción en el sector industrial. Según la nota de análisis publicada el 21 de enero por el Instituto Nacional de Estadística (INS), esta evolución supone un punto de inflexión tras un periodo prolongado de tensiones sobre los precios en fábrica.
La caída del IPPI se explica en gran medida por el comportamiento del sector extractivo, que fue el principal motor de la tendencia a la baja. En términos interanuales, los precios al productor de esta actividad se redujeron un 20 %, una corrección que el INS vincula a la volatilidad de los precios internacionales de las materias primas y a un entorno global menos favorable para los productos extractivos.
En comparación trimestral, entre el segundo y el tercer trimestre de 2025, la tendencia descendente se mantuvo aunque de forma más moderada. El índice global se vio afectado por la disminución simultánea de varios segmentos industriales. La industria extractiva registró una caída del 2,6 %, mientras que las industrias medioambientales experimentaron un descenso del 1,1 %, confirmando el impacto de la relajación de los mercados de materias primas.
Por su parte, las industrias manufactureras mostraron una mayor resiliencia. Los precios en fábrica de este segmento apenas retrocedieron un 0,4 % en el trimestre, lo que refleja dinámicas internas más equilibradas entre oferta y demanda. No obstante, el INS destaca una bajada más marcada en la fabricación de productos químicos, farmacéuticos y plásticos, donde los precios al productor disminuyeron un 1,2 %, en un contexto de mayor competencia y ajustes en los costes de los insumos.
Desde una perspectiva macroeconómica, la reducción de los precios de fábrica observada en el tercer trimestre de 2025 podría tener efectos positivos si se consolida en los próximos meses. Una menor presión sobre los costes de producción contribuye a aliviar los márgenes de las empresas industriales y puede traducirse, a medio plazo, en una moderación de los precios al consumidor, con implicaciones favorables para la inflación y el poder adquisitivo.
FUENTE: Ecomatin