La empresa española Globaltec Ingeniería presentó un ambicioso plan para instalar un complejo avícola industrial con capacidad de 42.000 toneladas anuales, iniciativa alineada con la estrategia económica del país para reducir su dependencia alimentaria externa y fortalecer la producción local.

Gabón busca acelerar la transformación de su sector agroindustrial ante una elevada dependencia de las importaciones: más del 95 % del pollo consumido en el mercado interno procede del exterior, principalmente en forma de carne congelada. Este desequilibrio comercial ha llevado a las autoridades a priorizar proyectos productivos capaces de sustituir importaciones y reforzar la seguridad alimentaria.
En ese contexto, Globaltec Ingeniería propuso desarrollar una unidad avícola integrada bajo un modelo “llave en mano”. El proyecto prevé la construcción de seis instalaciones distribuidas en distintas zonas del país, que abarcarán toda la cadena de valor: granjas de engorde, mataderos, plantas de alimento balanceado, sistemas de almacenamiento en frío y logística de distribución. Esta estructura busca garantizar eficiencia operativa y reducir costos, factores clave para competir con el producto importado.
La meta de producción —42.000 toneladas anuales— representaría un salto estructural para la industria local, históricamente incapaz de cubrir la demanda nacional. Según datos de la FAO, entre 2019 y 2023 las importaciones de carne avícola superaron las 84.000 toneladas anuales, lo que evidencia el amplio margen existente para sustituir compras externas mediante producción interna.
El proyecto encaja con la política económica gabonesa orientada a diversificar la estructura productiva y reducir la vulnerabilidad frente a los mercados internacionales. Además de mejorar la balanza comercial alimentaria, la iniciativa podría generar empleo industrial y agrícola, estimular la inversión en logística y fortalecer capacidades técnicas locales en la cadena agroalimentaria.
No obstante, su éxito dependerá de la movilización de capital, la transferencia tecnológica y la formación de mano de obra especializada, elementos esenciales para consolidar un sector avícola competitivo y sostenible. Si se ejecuta según lo previsto, la iniciativa podría convertirse en uno de los proyectos emblemáticos del proceso de industrialización agroalimentaria del país y en un paso concreto hacia la autosuficiencia en productos básicos.
FUENTE: Ecomatin