Oro y diamantes impulsan los ingresos mineros de la República Centroafricana, pero el país sigue rezagado en la CEMAC

Los ingresos del sector extractivo de la República Centroafricana alcanzaron los 16.500 millones de FCFA en 2025, duplicándose en un año gracias al dinamismo de las exportaciones de oro y diamantes, según datos de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas.


Las rentas fiscales y regalías generadas por la actividad minera registraron un crecimiento interanual del 115 %, reflejando una recuperación notable del sector extractivo, principal fuente de ingresos en divisas del país. El repunte responde al aumento de la producción y comercialización de metales preciosos, cuyos volúmenes exportados crecieron pese a la volatilidad de los precios internacionales de materias primas.

No obstante, el desempeño sigue siendo modesto en términos regionales. A pesar del salto en ingresos, el país continúa siendo el que menos recauda dentro de la CEMAC, lo que evidencia una brecha significativa frente a economías vecinas con industrias extractivas más diversificadas y con mayor escala productiva, especialmente aquellas con explotación petrolera o minera industrial consolidada.

El informe destaca que la minería aurífera —tanto artesanal como industrial— fue el principal motor del crecimiento, impulsada por pequeños productores locales y operadores que incrementaron la oferta exportable. En paralelo, la demanda internacional de diamantes contribuyó a elevar los ingresos, con compradores principalmente en Europa y Asia, mercados clave para la comercialización de estos recursos.

A pesar de la mejora, persisten desafíos estructurales que limitan el potencial del sector. Entre ellos figuran la fuerte dependencia de pocos minerales, la informalidad en la producción de oro, y déficits logísticos e infraestructurales que encarecen el transporte y reducen la competitividad. Además, la consolidación de mecanismos de gobernanza y transparencia sigue siendo un factor crítico para garantizar que el aumento de ingresos se traduzca en beneficios económicos sostenibles.

En términos estratégicos, el repunte confirma el peso del sector extractivo como motor económico nacional, pero también subraya la necesidad de reformas orientadas a diversificar la base productiva, formalizar la actividad minera y mejorar la gestión pública de los recursos naturales para fortalecer la integración del país en los mercados internacionales.

FUENTE:Ecomatin