Camerún encarece el cemento. el acero y las cerámicas en 2026 con un nuevo impuesto ambiental para sectores de alta huella ecológica
El gobierno camerunés propone un impuesto ambiental sobre cemento, acero de refuerzo, tejas, cerámicas y envases no retornables tanto importados como de producción local a partir de 2026. La medida, integrada en el proyecto de Ley de Finanzas, busca elevar la recaudación fiscal y promover inversiones más sostenibles en industrias con fuerte impacto ambiental.

Camerún se prepara para introducir una reforma fiscal que podría modificar significativamente los costes de los principales materiales de construcción y bienes de consumo. El proyecto de Ley de Finanzas para 2026 incluye un nuevo impuesto ambiental dirigido a productos con elevada huella ecológica, entre ellos el cemento, el acero de refuerzo, los azulejos y la cerámica, así como los envases no retornables utilizados en bebidas alcohólicas, carbonatadas y otros productos de consumo masivo.
Con esta medida, el gobierno pretende reforzar sus ingresos fiscales hasta alcanzar los 4,6 billones de FCFA en 2026, al tiempo que envía una señal regulatoria fuerte a sectores considerados críticos en términos de contaminación y generación de residuos. La estrategia consiste en aplicar tasas específicas por unidad o tonelada, con el objetivo de incentivar prácticas productivas más responsables.
En el sector de la construcción, el impacto sería inmediato:
- Cemento: 2.500 FCFA por tonelada.
- Acero de refuerzo: 5.000 FCFA por tonelada.
- Azulejos y cerámicas: 10.000 FCFA por tonelada y 15.000 FCFA si se trata de productos importados.
En cuanto a los bienes de consumo, el impuesto afecta principalmente a envases no retornables:
- Bebidas alcohólicas y carbonatadas: 15 FCFA por unidad.
- Otros envases no retornables: 5 FCFA por unidad, con un límite equivalente al 5% del valor del producto.
- Productos plásticos (no envases): 100 FCFA por unidad, con un tope de 1.000 FCFA.
El impuesto será abonado por importadores y productores locales, dependiendo del origen del producto. En el caso de la producción nacional, las empresas deberán recaudarlo y transferirlo mensualmente a la administración fiscal.
Según el texto presentado al Parlamento, esta reforma no se limita a aumentar la recaudación: se posiciona como una herramienta de regulación económica basada en incentivos. Al incrementar el coste de productos contaminantes o difíciles de reciclar, el gobierno busca orientar al sector privado hacia materiales alternativos y tecnologías más limpias, al mismo tiempo que fomenta un consumo más responsable. La iniciativa alinea la política fiscal camerunesa con los compromisos de desarrollo sostenible y regiones como la construcción, la manufactura y el consumo masivo podrían experimentar una transformación significativa en sus modelos de negocio a partir de 2026.
FUENTE: Ecomatin
