El retorno del apetito inversor y la caída de las primas de riesgo han permitido a varios países africanos recaudar 5.950 millones de dólares en emisiones de eurobonos durante los dos primeros meses de 2026, marcando el inicio de año más dinámico para el financiamiento soberano externo desde 2013.

Los Estados africanos han aprovechado una ventana favorable en los mercados internacionales de deuda para asegurar financiación en condiciones más competitivas, consolidando un volumen de captación cercano a los 6.000 millones de dólares en apenas semanas. Este repunte refleja un cambio de percepción por parte de los inversores internacionales, que vuelven a valorar positivamente la solvencia y perspectivas macroeconómicas de varias economías del continente tras años de acceso limitado al crédito externo.
La reactivación del mercado de eurobonos se explica principalmente por el descenso de los diferenciales de riesgo y el fortalecimiento del interés por activos de mayor rentabilidad. En este contexto, países como Kenia encabezaron las emisiones con operaciones de gran volumen, mientras que Costa de Marfil, Camerún, República del Congo y Benín también regresaron con éxito a los mercados internacionales de capital.
El elevado interés de los compradores se tradujo en libros de órdenes que, en algunos casos, superaron ampliamente el monto ofertado, señal de una demanda sólida por deuda africana de alto rendimiento. Esta presión compradora contribuyó a reducir los costos de financiamiento soberano, al estrecharse los diferenciales frente a los bonos del Tesoro estadounidense, referencia clave para el precio del crédito internacional.
Para los gobiernos emisores, esta dinámica supone una oportunidad estratégica: permite refinanciar pasivos existentes en mejores condiciones, diversificar fuentes de financiación y movilizar recursos para infraestructura, inversión productiva y programas de desarrollo económico. En términos macrofinancieros, el fenómeno sugiere una normalización progresiva del acceso africano a los mercados globales tras un periodo marcado por tensiones financieras y restricciones de liquidez.
No obstante, la continuidad de esta tendencia dependerá de factores como la estabilidad macroeconómica global, la disciplina fiscal interna y la sostenibilidad de la deuda pública. Si estas variables se mantienen favorables, el actual repunte podría consolidar una nueva fase de acceso regular de África a los mercados internacionales de capital.
FUENTE: Ecomatin