El gobierno de la República Centroafricana decidió aumentar en un 66 % la base imponible aplicada al gramo de oro para elevar la recaudación pública y reducir el comercio ilícito, en un contexto internacional marcado por la subida del precio del metal.

Las autoridades de Bangui han revisado al alza el valor de referencia utilizado para calcular los impuestos sobre la producción aurífera, con el objetivo de captar una mayor proporción de la renta generada por el sector extractivo. La medida responde a la coyuntura favorable de los mercados internacionales, donde el oro mantiene niveles elevados que incrementan el potencial fiscal de los países productores.
El reajuste tributario busca además frenar el contrabando, una práctica recurrente en economías mineras donde la diferencia entre los precios reales y los valores fiscales oficiales incentiva la comercialización informal. Al acercar la base imponible a la cotización internacional, el Ejecutivo pretende reducir los incentivos a las exportaciones clandestinas y fortalecer los circuitos formales de comercialización.
Desde una perspectiva macroeconómica, la reforma se inscribe en una estrategia de consolidación de ingresos públicos mediante la optimización de la fiscalidad de recursos naturales. En un país donde la minería constituye una de las principales fuentes potenciales de divisas, mejorar la captación fiscal del oro se considera clave para financiar programas de desarrollo y reforzar la estabilidad presupuestaria.
No obstante, el desafío para el gobierno consistirá en mantener un equilibrio entre presión fiscal y atractivo inversor. Un sistema tributario excesivamente oneroso podría incentivar la informalidad o desalentar la inversión, mientras que un marco regulatorio estable y transparente puede contribuir a formalizar la producción, mejorar la trazabilidad y posicionar al país como proveedor fiable en el comercio internacional de metales preciosos.
FUENTE: Ecomatin