Camerún frena el auge exportador del banano africano


La desaceleración del crecimiento de las exportaciones africanas de banano en 2025 se explica en gran medida por la caída de los volúmenes enviados por Camerún, segundo exportador continental, cuyo retroceso productivo contrasta con el dinamismo mostrado por otros grandes actores del sector.


Según el informe anual del mercado mundial del banano de postre elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, África exportó cerca de 753.000 toneladas en 2025, lo que confirma su posición como cuarta región exportadora global, por detrás de Sudamérica, Centroamérica y Asia. Aunque el volumen total creció un 5 %, el ritmo se moderó significativamente frente al salto del 17,6 % registrado el año anterior.

El principal factor de esta desaceleración fue Camerún. El país exportó 244.000 toneladas, un 4,3 % menos interanual, convirtiéndose en el único gran exportador africano que redujo sus ventas. En contraste, otros competidores registraron avances notables: Costa de Marfil aumentó sus envíos un 7,1 %, Ghana un 27,7 %, Esuatini un 28 % y Tanzania un 50 %, lo que evidencia que el freno regional no responde a una tendencia general del mercado sino a dificultades específicas del productor camerunés.

La FAO atribuye este desempeño a problemas estructurales vinculados a la inseguridad en zonas agrícolas afectadas por la crisis separatista, que ha provocado pérdidas de mano de obra, destrucción de infraestructuras y abandono de plantaciones. El impacto ha sido especialmente severo para la empresa pública Cameroon Development Corporation, cuya actividad se ha visto seriamente afectada desde 2016 y que depende de apoyo estatal para reactivar operaciones.

Los datos oficiales confirman la tendencia. El Ministerio de Finanzas camerunés prevé una caída cercana al 3 % en la producción nacional a finales de 2025, tras un descenso del 17,7 % en el primer semestre, cuando el volumen se situó en 50.504 toneladas. Factores como el cambio climático, la volatilidad de precios y los riesgos de seguridad continúan presionando al sector.

Aunque la producción repuntó un 7 % hacia septiembre, las exportaciones siguieron cayendo, con un retroceso del 8,5 % hasta 161.000 toneladas. La ausencia del operador privado Boh Plantation en las estadísticas sectoriales desde agosto contribuyó a la contracción, agravando una caída mensual del 45,5 % registrada en noviembre.

Pese a este contexto, el sector mantiene cierta resiliencia gracias a los agricultores independientes, responsables de aproximadamente el 20 % de los envíos —29.153 toneladas en los primeros nueve meses del año— y al comportamiento favorable del mercado europeo, principal destino del banano camerunés. Más del 50 % de las exportaciones se dirigen a Bélgica, mientras que el resto se reparte principalmente entre Francia y el Reino Unido.

En términos económicos, la situación ilustra cómo los factores geopolíticos y logísticos pueden influir directamente en la competitividad exportadora. Para África, la evolución del sector bananero dependerá en gran medida de la capacidad de sus principales productores para estabilizar la producción y garantizar cadenas de suministro fiables en un mercado internacional cada vez más exigente.

FUENTE: Ecomatin