Las importaciones de aceite de palma se disparan en Camerún y revelan la fragilidad de su producción local

El mercado camerunés del aceite de palma atraviesa un giro brusco: la caída de la producción nacional ha obligado a duplicar las importaciones, que alcanzaron los 51 000 millones de francos CFA en solo nueve meses, evidenciando tensiones estructurales en la cadena de suministro y mayor exposición al mercado internacional.


El sector del aceite de palma en Camerún enfrenta un desequilibrio creciente entre oferta y demanda. Tras un 2024 marcado por una contracción significativa de la producción local, el país ha tenido que aumentar de forma acelerada sus compras externas para abastecer el mercado interno. En los primeros nueve meses del periodo analizado, el valor de las importaciones ascendió a 51 000 millones de FCFA, más del doble que en periodos comparables, reflejando la magnitud del déficit productivo.

El repunte responde principalmente al retroceso de la producción nacional, afectada por factores estructurales y coyunturales, entre ellos limitaciones de productividad agrícola, dificultades en el procesamiento industrial y condiciones climáticas desfavorables. Esta combinación ha reducido la disponibilidad de materia prima local y ha obligado a transformadores y distribuidores a recurrir a proveedores internacionales para mantener el suministro.

Desde el punto de vista macroeconómico, el aumento de las importaciones supone una mayor presión sobre la balanza comercial, debido a la salida adicional de divisas. Además, incrementa la vulnerabilidad del mercado interno frente a la volatilidad de los precios internacionales del aceite de palma, dominados por grandes productores asiáticos. Cualquier fluctuación externa puede trasladarse directamente a los costos locales y afectar a sectores que dependen de este insumo, especialmente la industria alimentaria y de productos de consumo masivo.

El encarecimiento potencial de los costos de abastecimiento también podría repercutir en los precios finales, generando presiones inflacionarias si el incremento de importaciones no logra compensar la escasez interna en condiciones competitivas. Este escenario obliga a las empresas a ajustar estrategias de compra, logística y márgenes para mantener su competitividad.

El comportamiento reciente del mercado plantea interrogantes sobre la eficacia de las políticas agrícolas e industriales orientadas a reforzar la autosuficiencia en aceite de palma. A pesar de los programas de modernización y expansión del cultivo, los resultados aún no se traducen en una recuperación sostenida de la producción, lo que sugiere la necesidad de reformas más profundas en toda la cadena de valor.

En conjunto, el salto de las importaciones pone de relieve que el sector palmicultor camerunés atraviesa un momento crítico: sin un aumento sostenido de la producción nacional, el país seguirá dependiendo del exterior para un producto clave, con implicaciones directas para su seguridad alimentaria, su estabilidad macroeconómica y su estrategia de desarrollo agroindustrial.

FUENTE: Ecomatin