El sector de las microfinanzas en Camerún atraviesa una etapa de reorganización marcada por la retirada de licencias, la llegada de nuevos operadores y un refuerzo del control regulatorio. Aunque el país conserva una red amplia de instituciones dedicadas a financiar hogares y pequeñas empresas, el endurecimiento de las exigencias de solvencia y gobernanza redefine el equilibrio del mercado.

Un balance actualizado al 31 de diciembre de 2025 pone de relieve un punto de inflexión para el mercado de las instituciones de microfinanzas (IMF) en Camerún. El sector, considerado estratégico para la inclusión financiera y el apoyo a la economía informal, muestra señales claras de recomposición tanto en su estructura como en su marco regulatorio.
Durante el último año, el registro oficial de entidades autorizadas ha sido objeto de ajustes significativos. Varias instituciones han perdido su licencia de operación, mientras que tres nuevos actores han sido autorizados a entrar en el mercado. Paralelamente, los supervisores han aplicado medidas disciplinarias a determinadas IMF, incluidas administraciones provisionales y ceses de actividades, con el objetivo de sanear operaciones y reforzar los estándares de gestión.
Este proceso de depuración responde a la voluntad de las autoridades camerunesas y del regulador regional, la Comisión Bancaria de África Central (COBAC), de fortalecer la estabilidad del sistema y preservar la confianza de los depositantes. Camerún ocupa una posición central en el ecosistema de microfinanzas de la CEMAC, concentrando una parte mayoritaria del volumen de microcréditos de la región, lo que incrementa la necesidad de un marco prudencial sólido.
La reestructuración también refleja problemas estructurales del sector, como debilidades en la solvencia, deterioro de la calidad de las carteras crediticias y deficiencias de gobernanza en algunas instituciones. Estas fragilidades han expuesto en el pasado los fondos de los clientes, obligando a una mayor intervención regulatoria para garantizar la continuidad de los servicios sin comprometer la seguridad del ahorro.
Al mismo tiempo, la entrada de nuevos operadores confirma que el mercado sigue siendo atractivo para inversores privados. Las IMF continúan desempeñando un papel clave en la financiación de microempresas, agricultores y poblaciones excluidas del sistema bancario tradicional, en un país donde el acceso al crédito sigue siendo limitado para amplios segmentos de la economía.
En este contexto, varias instituciones ya establecidas han iniciado procesos de recapitalización y refuerzo financiero para cumplir con los requisitos prudenciales de la COBAC y sostener sus planes de expansión. Algunas de estas iniciativas están respaldadas por grupos bancarios panafricanos, interesados en consolidar su presencia en el mercado camerunés de microfinanzas.
De cara a 2026, el mapeo del sector muestra un mercado en transición: menos tolerante con las debilidades financieras, más exigente en términos de gobernanza y abierto a nuevos actores con modelos más sólidos. El principal desafío será encontrar un equilibrio entre reforzar la solidez del sistema y mantener el acceso al crédito para las actividades económicas de pequeña escala que dependen de las microfinanzas para su desarrollo.
FUENTE: Ecomatin