La selección de Guinea Ecuatorial vivió un momento de tensión fuera del terreno de juego durante la rueda de prensa previa a su partido frente a Burkina Faso. El cuerpo técnico y los jugadores denunciaron una decisión del Departamento de Comunicación de la CAF que obligó a sus representantes a expresarse en idiomas que no dominan, generando acusaciones de trato injusto y discriminatorio.

El episodio se produjo este martes en Marruecos, cuando el seleccionador del Nzalang Nacional, Juan Micha Obiang, y el guardameta Jesús Lázaro Owono comparecieron ante los medios de comunicación. Según varios periodistas presentes, un responsable del Departamento de Comunicación de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) exigió que las respuestas se realizaran exclusivamente en francés, inglés o portugués, dejando fuera el español, lengua principal de Guinea Ecuatorial.
Tanto el entrenador como el jugador se vieron obligados a responder en idiomas que no dominan plenamente, lo que, según miembros de la delegación ecuatoguineana, limitó su capacidad de expresarse con claridad y naturalidad. Periodistas y representantes del equipo calificaron la medida como “injusta y discriminatoria”, al considerar que afecta directamente al derecho del seleccionador a comunicarse con normalidad en un contexto oficial.
De acuerdo con informaciones difundidas por Ochira Noticias, Juan Micha aceptó inicialmente la exigencia, pero dejó constancia de su desacuerdo al considerar que no se trata de un trato equitativo. La polémica se intensificó cuando, según testigos, se permitió a un periodista burkinés formular preguntas en su lengua local, lo que fue interpretado como una aplicación desigual de las normas lingüísticas.
Maximiliano Ndong, periodista de Asonga TV, subrayó que este contraste resulta difícil de justificar y pone en evidencia una falta de sensibilidad hacia la diversidad lingüística del continente. En la misma línea, David Monsuy, presidente de la Federación de Prensa Deportiva de Guinea Ecuatorial y miembro del equipo de comunicación de la selección, defendió que la comparecencia debía realizarse en español, al ser el idioma más utilizado por la población y el principal vehículo de comunicación del cuerpo técnico.
Aunque Guinea Ecuatorial reconoce oficialmente el francés y el portugués, la situación ha reabierto el debate sobre el respeto a la identidad lingüística de las selecciones africanas en competiciones oficiales. Más allá del resultado deportivo, el incidente ha añadido un elemento de tensión al entorno del Nzalang Nacional en la antesala de un partido clave, trasladando el foco, por unas horas, del césped a las salas de prensa.